¿Quiénes SOMOS?


La plataforma de afectados de la clínica San Ramón de Madrid empezó a constituirse poco a poco a principios de 2009 y cada vez cuenta con más personas.

Los nacidos en la clínica San Ramón tenemos dos cosas muy importantes en común, la primera es que somos adoptados (aunque muchos quizás no lo saben, ya que fueron inscritos como hijos biológicos de sus padres adoptivos) y la segunda es que nacimos en un sanatorio que fue cerrado en febrero de 1982 por diferentes irregularidades y supuesto tráfico y compra-venta de bebés.

La clínica San Ramón empezó a funcionar a mediados de los años 60’ bajo la dirección de un tocólogo, el doctor Vela. Por surgir sospechas sobre una presunta compra-venta de bebés en noviembre de 1981 empezó a ser investigada, pero parece que no fue clausurada hasta febrero de 1982.

Según un artículo publicado en el diario El País con fecha 10 de Marzo de 1985 y titulado “El tráfico clandestino de los recién nacidos”, el doctor Vela además de ser acusado por supuesto tráfico de menores, fue denunciado por negligencia por la muerte de una madre y su hijo en el momento del parto. Cinco años después, los cargos contra Vela fueron archivados, y su caso, sobreseído por la audiencia de Madrid.

Nuevamente, el diario El País publicó otro artículo fechado el 30 de Noviembre de 2008 y titulado “La llamada de la Sangre”, en él se informaba de que las investigaciones del grupo II de la Brigada Judicial de Madrid se iniciaron al tener conocimiento de que una prostituta que ejercía en la calle de la Montera había dado a luz a un niño y que éste había sido entregado, previo pago de cierta cantidad de dinero, a un matrimonio residente en Levante, según informó en su día la Jefatura Superior de Policía de Madrid.

El sanatorio San Ramón era una clínica privada y de pequeñas dimensiones, que podía albergar unas 10 habitaciones,  estaba ubicada en Paseo de la Habana, 143 de Madrid, y parece ser que colaboraba ampliamente con la Asociación Española para la Protección de la Adopción (A.E.P.A.) cuyas oficinas se encontraban en el mismo edificio que el Tribunal Tutelar de Menores de Madrid (Calle Fernández de la Hoz, 35) ,la A.E.P.A  tal y como menciona el artículo “Adopción de niños” publicado  en el diario “El País”, el 8 de diciembre de 1981: …“se constituyó en 1969, bajo el patrocinio del Consejo Superior de Protección de Menores y Cáritas Española”…

Al cerrar dicha clínica parece ser que desaparecieron todos los registros de pacientes. El Instituto Madrileño del Menor y la Familia, perteneciente a la Comunidad de Madrid y organismo competente en materia de adopciones, manifiesta no disponer de ninguno de los expedientes  de adopción promovidos por la A.E.P.A.  ni de menores abandonados en la clínica San Ramón.

A día de hoy, todos los que allí nacimos y empezamos a buscar nuestros orígenes, descubrimos ciertas irregularidades en nuestra adopción y aunque seguimos todas las pautas que nos designan los departamentos e instituciones competentes, las respuestas acaban siendo las mismas: ”No les consta nuestro expediente”, cosa que hace que nuestras sospechas cada vez se afiancen más y más.

¿Qué pasó en San Ramón?  ¿Por qué no existen nuestros expedientes?

Pero de lo ocurrido en San Ramón no sólo resultaron afectados los recién nacidos, sino también familias que perdieron bebés que esperaban con gran ilusión en extrañas circunstancias (muerte por cardiopatías, malformaciones,  etc…) Otro denominador común entre estas familias es su “sorpresa” ante la disponibilidad e insistencia por parte de la clínica, en querer hacerse cargo de todo (anotaciones registrales, entierro etc…)

Hoy estos padres tienen serias dudas de que su bebé realmente muriera a las pocas horas de nacer. Piensan que pudieron verse implicados en esta compra-venta de bebés y sospechan que les arrebataron a sus hijos para tales fines. Actualmente lamentan no haber insistido más en ver el cadáver del feto o abrir la caja sellada que se les mostró. Muchos de ellos se han acercado al cementerio de La Almudena para descubrir que no existen los restos mortales de sus hijos.

Con nuestra plataforma también han contactado parte de las madres solteras que dieron a luz en San Ramón, las cuales, se manifiestan en desacuerdo con las declaraciones del Dr. Vela vertidas en prensa, ya que afirman que no eran chicas desarraigadas ni prostitutas, sino jóvenes normales provenientes de familias de clase media. Tal y como se desprende en un artículo titulado “Desarticulada una importante red de traficantes de niños recién nacidos, procedentes de la prostitución”, publicado en el diario  El País con fecha  19 de Noviembre de 1981.

Al cotejar sus declaraciones con los datos que disponemos, hemos descubierto que hubo una omisión de información sobre el proceso de adopción y sus derechos reales como progenitoras. Sabemos que en algunos casos fueron coaccionadas por los intermediarios en las adopciones u obligadas por sus familias a proceder de esta manera.

Para encarar el futuro, es necesario conocer y entender nuestro pasado. Los adoptados buscamos nuestros orígenes para construir libremente nuestra identidad como personas adultas. Este derecho reconocido legalmente a los adoptados, se nos ha negado a los que nacimos en la clínica San Ramón.

Al puzzle de nuestra historia le faltan las piezas esenciales para que podamos completarlo y teniendo indicios de haber pertenecido al tráfico de menores acontecido en torno a este sanatorio, la necesidad de saber cuáles fueron las circunstancias de nuestra concepción y posterior  abandono se hacen más apremiantes.

En la actualidad hemos decidido divulgar nuestros testimonios a través de esta plataforma para contactar con nuevos afectados (madres e hijos) así como para crear apoyo y conciencia social sobre nuestro problema. Además estamos elaborando una base de datos informática y otra genética en un laboratorio especializado, para localizar a los familiares biológicos que cada uno buscamos, con estas aportaciones quizás podremos ir completando la historia de nuestro pasado.

Intentamos reunir información de todos los que pasaron por la clínica San Ramón (madres biológicas, hijos adoptados, padres adoptivos, trabajadores….), que crean que pueden aportar algo de ayuda y luz a este caso.

Muchas gracias por vuestra cooperación.